Por falta de aterro ou entrave, lixo em SP viaja até 224 km a destino final

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Texto publicado nesta segunda-feira, 28 de outubro, na Folha de São Paulo aponta dados divulgados pela CETESB sobre a destinação final dos resíduos dos municípios paulistas que não possuem aterro sanitário.

Segundo o estudo 235 municípios despejam resíduos à quilômetros de distância em aterros particuláres e municipais de outros municípios.

Veja a matéria completa em: http://www1.folha.uol.com.br/cotidiano/2015/09/1687275-por-falta-de-aterro-ou-entrave-lixo-em-sp-viaja-ate-224-km-a-destino-final.shtml

Mesoamérica, un nicho de conflictos, luchas y esperanzas

Por Magdalena Donoso

Cuestiones tan fundamentales como aire limpio, derechos humanos y trabajo digno se contraponen en Mesoamérica cuando enfrentados a los residuos. En la región se concentran decenas de propuestas de incineración de residuos domiciliarios—un proceso que contamina y hace daño al clima y a la salud — tanto en instalaciones que pretenden construirse como en cementeras en busca de residuos para uso como combustible. Al mismo tiempo, son decenas de comunidades las que se organizan para buscar soluciones y caminos alternativos que conduzcan a una nueva relación con los residuos, más respetuosa y justa con el medio ambiente y con las personas.

Con una generación de residuos anual que supera las 160 millones de toneladas, América Latina enfrenta con una urgencia nunca antes vista la problemática producida por la indiscriminada generación de residuos. En el caso de Mesoamérica, palpitan con fuerza diversos movimientos inspiradores que, junto con enfrentar conflictos socioambientales relacionados con la gestión de los residuos que arriesgan su entorno y su salud, se organizan y movilizan en la búsqueda activa de soluciones. Una diversidad de iniciativas se está llevando a cabo a nivel de barrios, comunidades, nacional y regional, bajo los principios de participación, recuperación, rediseño y compostaje. Estas entran con fuerza en el escenario en contraposición a las grandes corporaciones que pretenden imponer sus modelos de “manejo de los residuos” contaminante y derrochador. ¿La fórmula? Incinerarlo todo, “destruirlo” o hacerlo “desaparecer” por arte de magia, magia que no es más que quemar o enterrar. “Desaparecer” es, en realidad, una forma amigable de explicar el proceso de convertir los residuos en contaminación como carbón y metano, tóxicos como dioxinas y plomo, y ceniza que terminan en vertederos.

Brisa Carrasco/ Reunión contra la Incineración y por Programas de Basura Cero en El Salvador.
Brisa Carrasco/ Reunión contra la Incineración y por Programas de Basura Cero en El Salvador.

Para contraponer esas fuerzas se hacen necesarias articulaciones amplias, a nivel nacional e internacional, que contribuyan a encontrar soluciones informadas. Fue el caso de los casi 40 convocados por Cesta Amigos de la Tierra El Salvador y GAIA en junio pasado en El Salvador. En un encuentro mesoamericano sin precedentes, los grupos presentes –con representantes de El Salvador, Costa Rica, Puerto Rico, México, Nicaragua y Panamá, se trazaron importantes objetivos, expresados en una sólida Declaración. Entre ellos, animar a los municipios a la gestión sustentable y eficiente de desechos y residuos, fortalecer los principios de basura cero, apoyar a los recicladores de base, y manifestar su apoyo solidario con los grupos reprimidos por la causa.

Las fuerzas contrapuestas de Nicaragua

En Nicaragua existe una vibrante comunidad de recicladores organizada en la Red de Emprendedores Nicaraguenses del Reciclaje RedNICA, que agremia a más de 4 mil recicladores. El reciclaje ahorra entre 3 y 5 veces la energía que la incineración pretende producir y protege el aire, la justicia, y el clima al mismo tiempo. Esta Red, que a su vez es parte de la Red Latinoamericana de Recicladores, señala que “los US$ 46 millones que genera el reciclaje al país no lo mueven las empresas, sino los recicladores”. Junto con ello, en el país hay pilotajes en lugares que están creando modelos propios que innoven el manejo de residuos. Es el caso de

l municipio de Ciudad Sandino, en el departamento de Managua. Allí, con aportes de la Unión Europea, y bajo la coordinación de la Fundación Italiana COSPE, se ha desarrollado la iniciativa “Fortalecimiento institucional de la Alcaldía Municipal de Ciudad Sandino en la Gestión Integral de los Residuo Sólidos”, que contempla el equipamiento, capacitación del personal en la buena gestión de los Residuos Sólidos Urbanos, reorganización del personal con una visión integral orientada a la recolección diferenciada, e incorporación de la población recicladora.

En este escenario promisorio en cuanto a actores, iniciativas y movimiento económico en torno al reciclaje, es difícil comprender por qué el país considera la opción de aceptar la absurda oferta de construir doce, sí, ¡doce! incineradoras de residuos en el país. Han sido los mismos recicladores, en conjunto con otras organizaciones sociales, quienes han hecho frente a estos planes.

Costa Rica: Hacia Basura Cero

Marlen Chacón : En Costa Rica, Jornada de Protesta contra la Incineración frente a Casa Presidencial.
Marlen Chacón : En Costa Rica, Jornada de Protesta contra la Incineración frente a Casa Presidencial.

Más al sur, Costa Rica vive una situación similar con propuestas de al menos tres incineradoras que viene de la mano de una enorme presión de Municipios entusiasmados con la idea. En ese país, presionado por la movilización ciudadana encarnada en la agrupación Hacia Basura Cero Costa Rica, el Ministerio de Salud declaró una moratoria que prohibía la incineración mientras no se comprobara que era una tecnología que no dañaba la salud de las personas. El lobby para bajar dicha moratoria fue enorme. Una Carta enviada al Presidente de la República en julio pasado y titulada “No a la incineración y tecnologías similares, por una estrategia Hacia Basura cero”, redactada por el movimiento mencionado, fue suscrita por más de mil personas y organizaciones, se hicieron conferencias de prensa y se organizaron diálogos y foros. Pero la presión llevó al Presidente del país a firmar el decreto que regula la incineración en el país. Con esta acción, Solís incumplió lo dicho en su propio Pacto Ambiental: “desestimar cualquier forma de transformación térmica y de residuos en el país hasta tanto no se demuestre su inocuidad para la salud pública y no se haya logrado establecer a nivel nacional (…) una cultura hacia el rechazo en el consumo, reducción, reutilización y separación de residuos valorizables como hábito social”. La parte buena de la historia es que al mismo tiempo catalizó una fuerza ciudadana diversa y comprometida que ya está dando claras señales respecto del camino que la comunidad quiere trazar, versus la que la industria de la incineración quiere imponer.

México y la amenaza de las cementeras

Irónicamente, bajo la campaña “Limpiemos nuestro México 2015” autoridades de México anunciaron hace unos meses la promoción de “la generación de energía por medio de la basura como una manera de incorporar ésta a la cadena productiva del país”. Lo que hay detrás es el aumento de las prácticas de incineración de residuos en hornos cementeros.

Taller Basura cero en Apaxco, Estado de México. Tomada por Angélica Torres López del Movimiento Ambientalista ProSalud Apaxco-Atotonilco
Taller Basura cero en Apaxco, Estado de México. Tomada por Angélica Torres López del Movimiento Ambientalista ProSalud Apaxco-Atotonilco

La incineración de residuos en cemento pasa con frecuencia sin regulación ni declaración, y puede causar graves problemas de salud en las comunidades vecinas. A menudo, hornos de cemento son situados cerca de las tierras indígenas y las comunidade rurales o empobrecidas.

A la cuestionada quema que todos conocemos de residuos peligrosos, llantas, etc. en estas plantas, se suma lo que viene denunciando el Frente de Comunidades en Contra de la Incineración hace mucho tiempo. El organismo, con miembros en 5 Estados, ve con preocupación la insistencia tanto de la empresa cementera “Sociedad Cooperativa Cruz Azul” como del gobierno del Estado de Morelos de firmar un convenio para enviar a sus hornos aproximadamente mil toneladas diarias de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) para convertirse en Combustible Derivado de Residuos (CDR) el que será incinerado en la planta que esta empresa tiene en el municipio de Tula, Hidalgo.

Estas instancias ciudadanas han generado una resistencia positiva en la defensa del territorio, y se han convertido en referentes que han posicionado el tema en los medios de comunicación, incluso deteniendo de manera temporal la incineración de residuos. A estas acciones se ha sumado la construcción de articulaciones y fondos para el desarrollo de estrategias de difusión, educación e incidencia a través de talleres, asambleas y foros. Cuando enfrentados al poder de las grandes corporaciones, no deja de sorprender la fuerza de las acciones comunitarias, capaces de traspasar límites insospechados si se trata de proteger la salud y la vida de los suyos, la tierra y el aire.

Fonte: http://zerowasteworld.org/systems-change/people-power/mesoamerica/#sthash.bWolGNn7.dpuf

Reciclando madeira, cimento e vidas

“Tenho muito orgulho e prazer de estar aqui, hoje, à frente desse trabalho. Porque são poucos os que escapam de onde eu e muitos daqui passamos. Meu nome é Fernando Figueiredo. Sou um ex-presidiário.” É com franqueza que o fundador da Cooperativa Sonho de Liberdade, na árida e carente Cidade Estrutural (DF), dá as boas-vindas a um grupo de comunicadores de vários estados brasileiros em visita ao empreendimento social, durante o último dia do 9º Encontro de Jornalistas da Fundação Banco do Brasil, realizado em agosto, em Brasília.fernando-figueiredo-cooperativa
O orgulho e o prazer do brasiliense Figueiredo, 43 anos, seis deles passados na prisão, justificam-se. Afinal, foi ali, na chácara outrora usada para atividades ligadas à criminalidade, que ele conseguiu, por meio do trabalho dignificante, escrever um novo começo de vida para si e para muitos outros ex-detentos do Sistema Penitenciário do Distrito Federal.
Na cooperativa que funciona colada ao maior lixão a céu aberto da América Latina, o “Lixão da Estrutural”, a apenas 15 quilômetros do centro da capital federal, Figueiredo e seus colegas cooperados dão exemplo de sustentabilidade e superação reciclando madeira, cimento, atitudes e sonhos.
Inclusão pelo trabalho
O ex-catador de lixo que entrou para o mundo do crime aos 13 anos conta à plateia de jornalistas que ao chegar à prisão, condenado por assalto e roubo de carro, não conseguia ver boas perspectivas. “Pensei: acabou. Vou ficar velho e, quando sair daqui, o que vai ser? Nunca imaginei o que está acontecendo hoje.”
A guinada na desesperançosa história começou quando ele se integrou ao projeto Pintando Liberdade, desenvolvido pelo Ministério dos Esportes, que ensinava aos internos da Papuda a confecção manual de bolas esportivas. Nas saídas quinzenais as quais tinha direito, Figueiredo vendia na rua, de porta em porta, parte do que era produzido.
Já com acesso ao regime de progressão de pena, ele criou um projeto de inclusão dirigido a egressos do sistema penitenciário, no intuito de apoiar essas pessoas que, a exemplo do que ele passou, costumam enfrentar dificuldades na reintegração aos mundos social e do trabalho, principalmente em razão do preconceito.
O grupo se instalou em 2005 na Estrutural, com o foco de trabalho ainda na produção artesanal de bolas e, em 2007, diante da dificuldade em concorrer com produtos chineses e coreanos, decidiu apostar em uma nova oportunidade de negócios que transitava bem em frente aos olhos. “Nós vimos os caminhões passando na nossa porta, indo despejar entulho de obra no Lixão, e percebemos que a madeira que ia para lá era muito rica”, diz Figueiredo.
Ele conta que pediu então aos motoristas dos caminhões que começassem a descarregar o material no terreno do grupo. “A partir daí, começamos a separar madeira e fazer piquete, estaca, madeira sob medida para a Construção Civil. Não paramos mais. Fomos desenvolvendo produtos e inovando.”
Em 2009, o grupo conseguiu formalizar a cooperativa, mas não sem antes enfrentar a recorrente barreira da discriminação. “Éramos um grupo de ex-presidiários, ninguém com o nome limpo que pudesse abrir um CNPJ. Todo mundo dizia que não queria se envolver ‘porque ia dar formação de quadrilha’”, lembra. “Juiz dizia que não ia dar certo, assistente social não queria dar carta de emprego, só Deus sabe o que nós passamos e o que nós enfrentamos até hoje por conta do preconceito”, diz o fundador do empreendimento, com a voz apertada pela emoção.
Foi o cunhado de Figueiredo, Geraldo Almeida, que acreditou no grupo e deu o aval que faltava. “Somos muito gratos a ele, porque foi quem nos emprestou o nome, quem teve a coragem de confiar, e continua nos ajudando”, afirma.
Projeto consolidado, eles têm hoje o apoio de algumas instituições parceiras, como a Fundação Banco do Brasil, que realizou investimento social de R$ 215 mil na cooperativa para a compra de equipamentos e ferramentas para a produção de móveis e na aquisição de um veículo utilitário para a coleta desses materiais.
Baixa reincidência
Das 100 pessoas que trabalham diretamente na Sonho de Liberdade – indiretamente são 500 envolvidas –, 30 ainda cumprem pena e 15 são ex-detentos. “Muita gente pede emprego aqui, mas nós priorizamos quem estava preso”, diz Figueiredo. O empreendimento social também emprega familiares dessas pessoas, assim como moradores da comunidade em situação de risco de exclusão.
A taxa de reincidência criminal entre os que passam pela cooperativa é pequena, em torno de 2 por cento, afirma Figueiredo. “A gente prega muito firme que o crime e a droga não compensam. A maioria já cansou de sofrer.”
Os cooperados reciclam 100 toneladas de madeira por dia, a maior parte resíduos da construção civil. “Poderia ser mais, porque muita madeira ainda passa batida para dentro do aterro”, ressalta o fundador da cooperativa.
De toda a madeira manipulada, a parte que eles não conseguem aproveitar em uma ampla gama de produtos artesanais e na confecção de móveis sustentáveis é vendida em forma de biomassa para ser usada como combustível em uma multinacional do ramo de alimentos. Além de madeira, a Cooperativa também recicla sobras de cimento usinado e com esse material produz meios-fios e bloquetes para piso.
Segundo Figueiredo, o lucro da cooperativa é de R$ 100 mil por mês. Já foi o dobro, na época da Copa do Mundo do Brasil, com as obras do Estádio Nacional, do VLT e no Aeroporto em andamento. Ele diz que todo o valor é dividido entre os cooperados, conforme a função e a produção de cada um. “Hoje não está sobrando nada para a cooperativa. Nosso maior lucro é ter as pessoas bem”. Ele se orgulha de a instituição, mesmo em ano de crise, não ter dispensado nenhum trabalhador.
De cabeça erguida
Na lista de desafios e de novos sonhos da Cooperativa, hoje presidida pela filha de Figueiredo, Rafaela, está a construção de uma creche e de um restaurante para os trabalhadores. “Hoje temos uma pequena lanchonete que não é suficiente para se fazer um alimento de qualidade para esse pessoal ter força para trabalhar. Aqui o serviço é pesado. Uma pedra de meio-fio pesa 100 quilos”. Ele diz que o empreendimento também precisa de mais máquinas e caminhões para coletar e transportar o material.
“Precisamos de financiamento, porque se gasta muito com esses equipamentos, e vejo que só quem tem acesso ao crédito são os empresários em quem o BNDES e o FCO [Fundo Constitucional de Financiamento do Centro-Oeste] confiam. Nem todo mundo acredita em nós. A gente precisa é de um voto de confiança. Se sem ter dinheiro a gente está conseguindo tocar isto aqui, imagina se a gente tivesse?”, questiona.
Ele ressalta que a cooperativa também precisa de mais capacitação e de assistência aos familiares. “Queira ou não queira, a família desestrutura e sofre muita discriminação quando o seu ente querido está dentro do sistema penitenciário.”
Aos visitantes atentos à história de superação, Figueiredo finaliza dizendo da satisfação em ver seus colegas e amigos mudando de vida. “Meu maior troféu é ver esses homens voltando para as suas famílias. Dizendo ‘hoje eu sou um cidadão’, podendo entrar e sair de qualquer lugar de cabeça erguida.”

Andrés Gianni | ECO Brasília

 

Fonte: http://www.easycoop.com.br/Noticias/View.aspx?IDC=187985&ID=31257

Brasil: 28% das cidades destinam resíduos a lixões

Reportagem de Sidinei Fernandes e Railson Santos para a TV Nova Canção, CN Notícias, 27 de Julho de 2015.Lixo

Um levantamento divulgado nesta segunda-feira, 27, em São Paulo, revelou que quase 40% da população brasileira, 78 milhões, não têm acesso a tratamento e destinação adequada do lixo. Em 28% das cidades, o destino dos resíduos ainda são os lixões.